“Ser violeta es ser del barrio, donde nací abrazado de una frazada que ya llevaba tus colores. Sentir tu color purpura abajo de la piel nació al ir con el viejo, y de su mano, a la cancha a verte los domingos Defe mío, era ya estacionar enfrente al parque y sentir los primeros dolores de barriga que se confundían con no haber terminado los deberes para el día siguiente, y son los primeros gritos al juez con voz aun aguda de niñez quejándome por aquel penal que no nos cobraron.
Ser tuerto es creer que existe la vereda y que nos podemos aun sentar con un amigo para hablar de retos y del pasado, que debemos dejar las copas, que me gusta la flaca de la esquina y seguro este año salimos campeones. Amar la camiseta – de nuestro único color mas violeta que el mejor vino – es como el calorcito que sentis por dentro cuando le preguntas al viejo donde estaba ese día del 76, y juntos contar las liguillas.
Es caminar por la playa con tu gorra y venga un niño a saludarte, o caminar por la rambla con vista a la Farola y sonrientes saludar a quienes visten tu escudo. Y escuchar de todos ellos el “Vamo la viola” en retorno y de garganta abierta. Es ganarle a Peñarol con 9 en cancha y salir gritando por la quinta avenida para que te miren los gringos con cara rara como que ganaste su lotería y te quedas allá. Ser hincha tuyo Defe mío es recordar a los grandes y chicos que te amarán por siempre y se nos fueron, pero abanderados de vos. Porque les dejaste ser tuyo y los encerraste en tu pasion por siempre. Honrar tu humildad es caminar este mundo mostrando el umbral infinito de la integridad de quienes administraron tu gloria, tanto alla tan arriba como hoy como la de quienes nos hicieron levantar tras tropezar. Llevarte mas adentro que nunca en mi alma es por percibir el grito de mi hijo quien te aguanta dia a dia mas que yo, legado eterno que me diste al dejarme arrimarle a tu cancha y que te devuelvo con lo mejor de mi.
Te gritó ayer como nunca Campeón, y lloré de Emocion por saberle aun mejor hincha. Es finalmente ese sentimiento, el ser tu compañero, comparable a ver al viejo querer volver al Franzini o el Estadio de la gran Celeste con miedo que perder pueda ser la ultima derrota, pero al fin ir igual y abrazarnos dandonos cuenta que por suerte tu grandeza, al igual que nuestra pasión, nunca desvanecerá. Cuando ganas es mas facil, como hoy que te vuelvo a declarar pasion eterna, pero ahi estaremos, en todas y jurándote que cumpliremos nuestro voto de estar y remanecer violetas con eterna lealtad.
Como lo hemos hecho siempre todos en casa, en el barrio allá, sentados en el cordon antes de los 90 minutos esperando tu entrada triunfal, como en las salidas tristes sin ganas de la pizza de la esquina, así como hoy desde lejos; pero sin embargo tan cerca de todo lo que nos hace ser violetas por allá.
Gracias Defe, gracias muchachos por representar al Club con honor de ganador una vez más.
Te manda un abrazo un viajero y envejecido hincha anonimo tuyo, a ti y solo a ti Defensor de mis corazones.
Guzmán Fernández López


